Las sombras en general

En su definición más básica, el teatro de sombras es un juego entre la luz y la oscuridad. Los elementos esenciales e imprescindibles son:

La fuente de luz, que va desde el sol hasta a una vela; la pantalla, necesaria par recoger la sombra, translúcida si proyectamos desde detrás, opaca si lo miramos desde el mismo lado en que proyectamos, como cuando hacemos figuras con las manos contra una pared,  y la forma que se interpone: el propio cuerpo, objetos, siluetas de madera, de cartulina, de otros materiales…

En este juego es importante la colocación entre los elementos, la dirección de la fuente de luz respecto a la pantalla, de la cual depende la definición de la imagen proyectada; la distancia donde se pone el objeto, cuanto más cercano a la fuente de luz mayor se ve y menos definido, cuanto mas cerca de la pantalla, más pequeño y concreto aparece. Las siluetas de un cuento poden entrar y salir de escena por los laterales, pero obtendremos un efecto mágico si llegan des de la luz hacia a la pantalla, una sombra inconcreta se convierte en una forma bien definida, o, al revés, si sacamos los personajes de la pantalla hacia la luz se desdibujarán.

Hay otros elementos para dar realce y variaciones. Uno puede ser el color de la luz, podemos poner filtros de colores para obtener efectos diferentes. Otro es el ritmo, los movimientos  tranquilos y sin precipitación ayudan a la comprensión de la imagen, con calma todos los gestos se ven mejor. Y también hay que tener en cuenta que una sombra tapa a otra, se pueden sumar o superponer, o descubrir un objeto que quedaba escondido tras otro.

Y muchas más cosas que irás descubriendo si empiezas a jugar…